- Los animales inician hoy su periodo de aclimatación en el cercado de la finca de Torrecilla de Valmadrid
- Los primeros ejemplares, Windtail y Wynx, ya exploran el valle del Ebro tras la apertura de las puertas el pasado 13 de abril
Aragón ha recibido una segunda pareja de linces ibéricos en la finca de Torrecilla de Valmadrid, donde permanecerán durante un mes en el cercado de aclimatación antes de su liberación al medio natural. Se trata de Worbi, macho procedente de Zarza de Granadilla (Cáceres), y Waka, hembra del centro de cría de El Acebuche en Doñana, que seguirán el mismo proceso que la primera pareja, Windtail y Wynx, que ya han completado su periodo de adaptación y se encuentren explorando el valle del Ebro.
La reintroducción del lince ibérico en la comunidad se enmarca en la Estrategia nacional de conservación de la especie, un programa que ha permitido alcanzar en 2024 una población de 2.401 ejemplares censados en España y Portugal. Con su participación en este programa, Aragón se convirtió, el pasado mes de marzo, en la primera comunidad autónoma del noreste peninsular en reintroducir el lince ibérico, una especie desaparecida del territorio aragonés en la segunda mitad del siglo XX.
El proyecto continúa con la suelta de hoy, dentro del objetivo de completar la liberación de las cuatro parejas autorizadas por el grupo de trabajo del lince ibérico. La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, y la consejera de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Zaragoza, Tatiana Gaudes, han sido las encargadas de soltar uno de los ejemplares en esta ocasión, junto al director general de Medio Natural, Caza y Pesca, Alfonso Calvo, y al jefe de sección de Especies Catalogadas, Rafael López del Río, que han soltado al segundo lince. Al acto han asistido también los alumnos de primaria del CRA Orba de Muel, que aglutina a niños de Jaulín, Botorrita y Muel.
La zona seleccionada para la reintroducción abarca 27.500 hectáreas en la cuenca del Huerva, un ámbito validado por el grupo de trabajo del lince ibérico por su disponibilidad de hábitat y la elevada densidad de conejo y que contó con la unanimidad de los municipios afectados para participar en el proyecto. El 70% de esta superficie forma parte de la Red Natura 2000 y combina áreas de matorral, pinares y cultivos tradicionales de secano, lo que la convierte en un entorno adecuado para la recuperación de la especie.
El equipo técnico del Gobierno de Aragón supervisa el estado de los animales durante su estancia en el cercado y, una vez liberados, realiza un seguimiento intensivo mediante collares GPS y señal de radio. Este control permite conocer las zonas donde se asientan y aplicar mejoras en el hábitat, como la instalación de bebederos que benefician también a otras especies, medidas para prevenir atropellos y la colocación de rampas y escalas en balsas de agua para evitar ahogamientos.
La primera pareja, Windtail y Wynx, ya explora el valle del Ebro tras la apertura de las puertas del cercado el pasado 13 de abril, aunque no fue hasta el día 16 cuando ambos ejemplares cruzaron al exterior. Los dos linces, de un año de edad, permanecieron un mes en el cercado de aclimatación, un recinto de 18.000 metros cuadrados y más de cuatro metros de altura diseñado para facilitar su adaptación al entorno y el aprendizaje de la caza del conejo, su principal presa.
Desde su liberación ambos animales han realizado movimientos de prospección a más de 10 kilómetros, priorizando las zonas planificadas y volviendo con frecuencia a la zona de suelta, por lo que avanzan adecuadamente en su adaptación a la vida en libertad.
Los nombres de los animales los determina el programa de Conservación Ex Situ del Lince Ibérico que coordina a todos los centros de cría en cautividad y mantiene un sistema organizado que permite identificar fácilmente el año de nacimiento a través de su inicial, que comparten todos los nacidos en el mismo año.




